El 28 de noviembre de 2016 quedó grabado a fuego en la memoria del fútbol sudamericano. Hoy, a nueve años de la tragedia del Chapecoense, recordamos el fatídico accidente aéreo que se cobró la vida de 71 personas, incluyendo jugadores, cuerpo técnico, periodistas y tripulación.
Un Recuerdo Imborrable en el Museo de la Conmebol
La Conmebol ha dedicado un espacio especial en su museo, ubicado en Luque, Paraguay, para honrar la memoria de las víctimas. Este homenaje busca mantener vivo el legado de aquellos que perdieron la vida en este trágico suceso y en otros accidentes aéreos que marcaron la historia del fútbol sudamericano.
El mural conmemorativo exhibe la frase "Aquí arde la llama que nunca se acaba", simbolizando la pasión y el amor por el deporte que une a todos, más allá de fronteras y colores. La llama representa el espíritu del fútbol, que, como los nombres de las víctimas, nunca se extinguirá.
Los Sobrevivientes y el Legado del Chapecoense
Entre los seis sobrevivientes del accidente se encontraban los futbolistas Neto, Jackson Follmann y Alan Ruschel. Ruschel, el único que continúa en actividad, ha compartido detalles impactantes sobre el accidente. Su testimonio es un recordatorio constante de la fragilidad de la vida y la importancia de valorar cada momento.
El Chapecoense, que en 2016 vivía un sueño al alcanzar la final de la Copa Sudamericana, se convirtió en un símbolo de resiliencia y superación. La tragedia unió al mundo del fútbol en un gesto de solidaridad sin precedentes, demostrando que la pasión por el deporte puede trascender cualquier adversidad.
- Green Cross (1961)
- The Strongest (1969)
- Alianza Lima (1987)
El recuerdo del Chapecoense sigue vivo en cada partido, en cada gol, en cada gesto de compañerismo. Su legado perdurará por siempre en la historia del fútbol sudamericano.