La Iglesia LDS en Canadá: Consolidación y Divisones Teológicas

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de la Promesa (LDS) ha establecido una presencia significativa en Canadá, creando un nuevo área denominacional llamada 'Canadá' que refleja su adaptación a las realidades del país. Según un informe reciente de Canadian Affairs, el presidente del área canadiense, el padre Vern P. Stanfill, destacó que el objetivo es 'contribuir a Canadá' y 'ser buenos ciudadanos' desde el principio. Este movimiento, que incluye a los 10 provincias y tres territorios, marca un paso hacia la autonomía dentro de la estructura global de la Iglesia.

La situación en Canadá presenta desafíos únicos, especialmente ante la diversidad del contexto cultural y religioso. El Consejo Canadiense de Iglesias ha señalado que la Iglesia LDS no puede integrarse formalmente a este organismo hasta que 'se vuelva trinitari', es decir, acepte la doctrina trinitaria, que incluye la creencia en la Trinidad: Dios Padre, Dios Hijo y el Espíritu Santo. Este requisito ha generado tensiones, ya que la Iglesia LDS, fundada en Estados Unidos, ha mantenido una teología más centrada en el 'universo de la promesa' sin una doctrina formalmente trinitaria.

En cuanto a las experiencias espirituales, muchos miembros de la Iglesia LDS reportan una 'ausencia de espíritu' en el templo, un fenómeno que, según el artículo de Meridian Magazine, se debe a la diversidad de las manifestaciones del Santo Espíritu. Algunos miembros no experimentan emociones intensas como lágrimas o sensaciones de paz, lo que puede generar dudas. El padre David A. Bednar explicó que las experiencias espirituales son 'sutil' y 'imperceptibles', comparándolas con el alba en lugar de una explosión de luz. Esto ayuda a mitigar el malestar de quienes no perciben la 'fuerza' esperada en el templo.

El caso de la dedicación del Templo de Alabang, Filipinas, por el padre David A. Bednar, ilustra la expansión global de la Iglesia. En este evento, el presidente destacó que 'en un mundo cada vez más confuso, podemos encontrar luz y dirección en la casa del Señor'. Esto refleja la estrategia de la Iglesia para mantener una identidad propia mientras se adapta a las necesidades locales, como en el caso de Canadá.

El desafío principal para la Iglesia LDS en Canadá es equilibrar su autonomía con la aceptación de principios trinitarios. Esto implica una transformación doctrinal que, aunque gradual, podría ser crucial para su integración en el panorama religioso canadiense. La adaptación en Canadá no solo es una cuestión de geografía, sino también de teología y culturas locales.

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