Alerta amarilla por tormentas: el pronóstico del clima en Argentina para las próximas 14 días

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Argentina se prepara para enfrentar una oleada de lluvias intensas y tormentas potentes en las próximas semanas, según el pronóstico de la última semana de la Agencia Nacional de Meteorología (ANM). Los especialistas destacan que el período previsto incluye acumulados significativos en el norte y el centro-este del país, mientras que en regiones como la Patagonia y la zona sur se esperan lluvias más moderadas. Este fenómeno climático está relacionado con la influencia de sistemas de baja presión que se desplazan desde el Atlántico y el sur de las Américas.

La predicción indica que las próximas 14 días presentarán precipitaciones variables, con mayor intensidad en el norte y centro-este. En el área pampeana, se prevé un aumento en la actividad atmosférica que podría generar tormentas aisladas con ráfagas de viento de hasta 80 km/h y caídas de granizo. En el sur del país, se esperan lluvias ligeras y lloviznas aisladas, con una menor probabilidad de eventos extremos.

El área de mayor riesgo se ubica en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Mendoza, donde se prevén acumulados de más de 70 mm en 24 horas. Estas regiones deben prepararse para posibles desbordamientos en ríos y afectaciones en la agricultura, especialmente en zonas con suelos poco permeables. Los responsables del sistema de alertas tempranas han activado alertas amarillas en siete provincias para minimizar riesgos.

Los agricultores y comunidades rurales están alertados sobre la importancia de seguir las recomendaciones de seguridad ante las tormentas. Según datos de la Agencia Nacional de Meteorología, el clima en el norte del país está siendo influenciado por un sistema de baja presión que se ha mantenido en el sur del continente, generando condiciones ideales para la formación de tormentas intensas.

El impacto en la agricultura es significativo, ya que el clima actual está relacionado con una producción agrícola que aporta 52.900 millones de dólares al año. Las precipitaciones en las zonas que no están en alerta podrían ser importantes para la siembra de cultivos, pero en las áreas de mayor riesgo, la intensidad de la lluvia podría causar daños a estructuras agrícolas y cosechas. La preparación adecuada es clave para minimizar estos efectos.

Desde un punto de vista ambiental, el fenómeno también tiene implicaciones para el ciclo hidrológico. Las precipitaciones en el norte y centro-este del país están contribuyendo a la carga hídrica en ríos y lagos, lo que podría generar desbordamientos en regiones cercanas a áreas urbanas y rurales. Los responsables del sistema de alertas tempranas han activado alertas amarillas en siete provincias para garantizar una respuesta rápida ante cualquier evento adverso.

Es importante destacar que las alertas amarillas están activadas en siete provincias, según el informe de la Agencia Nacional de Meteorología. Est

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