En la zona fronteriza de Catamarca, donde el fútbol regional se prepara para una de sus mayores temporadas, los colectivos de hinchas de Tucumán Central enfrentan un procedimiento de seguridad sin precedentes. Los operativos policiales en la localidad de La Merced, a 150 kilómetros de la capital catamarqueña, están aplicando medidas extremas para asegurar el orden durante el viaje hacia la final del torneo nacional. Este control, conocido como "Tribuna Segura", es parte de una estrategia nacional para prevenir incidentes en eventos deportivos masivos.
El sistema de seguridad en la zona de La Merced requiere que los hinchas que viajan en colectivos hacia Catamarca presenten documentos como DNI, entradas válidas y, en algunos casos, pasar por revisión con perros. Los policías utilizan un protocolo riguroso que incluye el descenso obligatorio de los pasajeros, verificación de identidad y análisis de objetos sospechosos. Según fuentes de la Policía Catamarqueña, esta medida se implementó después de varios incidentes en el transcurso de las últimas temporadas.
El fenómeno de los "colectivos de hinchas" en el ámbito deportivo argentino es un tema complejo. Aunque el fútbol en Argentina suele estar ligado a una cultura de apoyo en vivo, el aumento de la cantidad de hinchas en eventos masivos ha llevado a una mayor necesidad de seguridad. En el caso de Tucumán Central, este sistema ha sido adaptado para garantizar que los hinchas no se mezclan con grupos sospechosos que podrían crear problemas durante el evento. La iniciativa se ha vuelto un modelo replicable en otras zonas fronterizas en el país.
El contexto histórico es relevante. La última vez que Tucumán Central alcanzó el torneo nacional fue en 2016, cuando el equipo logró su primer ascenso a la Primera División. Desde entonces, el equipo ha tenido que enfrentar una serie de desafíos, incluyendo la presencia de hinchas en grandes números que, en ocasiones, han provocado disturbios. El sistema de seguridad en la zona de La Merced no solo es una medida preventiva, sino también una respuesta a la necesidad de mantener el orden en un evento que podría atraer a miles de personas.
Los comentarios de los hinchas indican que el sistema ha sido bien recibido. "Es necesario que el gobierno y las autoridades locales trabajen en conjunto para evitar incidentes", dice María López, una hincha de 28 años, que ha viajado en varios colectivos. "Aunque es un poco aburrido, es bueno que se proteja a todos los hinchas y a los aficionados", explica. Esta perspectiva refleja la comprensión general de la comunidad en la zona.
El sistema de seguridad también tiene un impacto económico. Los hinchas que se trasladan en colectivos necesitan tiempo adicional para completar el proceso, lo que implica un costo económico significativo. Sin embargo, según los datos de la Policía Catamarqueña, este sistema ha reducido en un 30% los incidentes en el ámbito