La explosión ocurrió en el interior de la Escuela Superior de Gendarmería Nacional Argentina, ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, a las 13:20 horas del día 20 de febrero de 2026. Según reportes preliminares de las fuerzas de seguridad, el dispositivo explosivo se activó al recibir un paquete sospechoso que fue identificado como un dispositivo de bombardeo de tipo fragmentador de alta presión. La detonación provocó una gran cantidad de material desintegrado y un impacto significativo en el edificio.
Según fuentes cercanas a la situación, el dispositivo sospechoso fue detectado por un sistema de vigilancia que detectó una anomalía en el área. Los efectivos de seguridad y las fuerzas de emergencia se movieron rápidamente para evacuar los edificios y asegurar el área afectada. El edificio fue evacuado y las fuerzas de seguridad se concentran en la investigación de la causa de la explosión.
El incidente ha generado una respuesta inmediata de las autoridades, con un operativo de seguridad ampliado en toda la zona. Los agentes heridos fueron transportados a hospitales cercanos, donde recibieron atención médica. Los tres agentes heridos se encuentran en estado estable, según informes de los servicios de emergencia.
El presidente de la Comisión de Seguridad Nacional, Carlos Pérez, confirmó en un comunicado oficial que la causa de la explosión se está investigando por la policía. Además, se han iniciado procesos para identificar los responsables y aplicar las leyes correspondientes. Los agentes heridos fueron trasladados a hospitales cercanos y se está trabajando en la investigación de las causas de la explosión.
El incidente ha generado un amplio impacto en la seguridad nacional, con un aumento en las medidas de prevención y protección. Los agentes heridos están siendo atendidos por equipos médicos especializados, y se está realizando un análisis detallado para identificar los responsables.
El presidente de la Comisión de Seguridad Nacional, Carlos Pérez, aseguró que la investigación se está llevando a cabo con rigor y que no hay indicaciones de que el ataque fuera un acto de terrorismismo. En cambio, se está investigando la posibilidad de que el dispositivo fuera fabricado por personas con conocimientos técnicos en la fabricación de explosivos.
Se ha reportado que el dispositivo sospechoso fue recibido en el edificio durante la mañana, y que el sistema de vigilancia detectó la anomalía antes de que la detonación ocurriera. Los agentes que trabajaban en el lugar fueron los primeros en alertar sobre la anomalía, lo que permitió una rápida respuesta de los servicios de emergencia.
Los tres agentes heridos están en un estado estable y se encuentra en proceso de tratamiento médico. La policía ha iniciado un proceso para identificar los responsables y aplicar las leyes correspondientes. Los agentes heridos están siendo cuidados por equipos médicos especializados.
El incidente ha generado una respuesta rápida de las autoridades, con un aumento en las medidas de prevención y protección. Los agentes heridos están siendo atendidos por equipos médicos especializados, y se