La despedida tumbera: el adiós emotivo al ladrón de 14 años abatido por un policía en Lanús

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En una despedida inolvidable y lleno de emoción, los familiares y amigos de Alejo Jairo Zahir Mesa (14 años), quien murió este lunes por la tarde tras ser baleado por un fracontirador de la Policía Federal Argentina (PFA), organizaron un evento conocido como "tumbero" en el barrio de Monte Chingolo, en Lanús. Este ritual tradicional, característico de las zonas urbanas argentinas, consiste en disparos al aire y una caravana de motos que recorren el lugar donde ocurrió el hecho, para despedirse del fallecido con respeto y solemnidad.

El incidente, ocurrido durante una operativa de seguridad en el área, involucró a un menor de 14 años que, al ser abordado por tres cómplices, se resistió a la detención. El fracontirador, que se encontraba en el área, reaccionó con violencia, disparando contra el menor para evitar que el grupo lograra robar una motocicleta. El hecho generó un gran impacto en la comunidad, ya que implicó la muerte de un adolescente en una situación de riesgo para la seguridad pública.

El desenlace de este caso, que se desarrolló durante una operativa de seguridad en el barrio de Monte Chingolo, muestra cómo las acciones de los agentes en situaciones de riesgo pueden tener consecuencias profundas. El fracontirador, al ser abordado por el menor y sus tres cómplices, se defendió con disparos, lo que resultó en la muerte del adolescente. Los familiares y amigos del menor, en un gesto de respeto y homage, organizaron un evento conocido como "tumbero", donde los conductores de motos recorrieron el lugar con sus vehículos, realizando disparos al aire para despedirse del fallecido.

El caso ha generado una reflexión sobre el uso de las armas en situaciones de riesgo, especialmente en contextos donde los menores participan en actividades ilegales. El hecho de que el menor tuviera solo 14 años y hubiera sido víctima de una operativa de seguridad ha provocado un debate sobre la necesidad de mejorar las estrategias de prevención y el enfoque en la protección de los jóvenes en áreas de alta violencia.

Los familiares y amigos de Alejo Jairo Zahir Mesa han expresado que el "tumbero" es una tradición en su barrio que se realiza para despedirse de personas que se van, ya sea por muertes o desplazamientos. En este caso, se utilizó como un ritual para despedirse del menor, quien había sido presuntamente implicado en actividades ilegales. La despedida, con sus caravanas de motos y disparos al aire, refleja una forma de homenaje que, aunque triste, también tiene un significado cultural en el contexto local.

Este caso ha destacado la importancia de la comunicación y la comprensión en las operativas policiales, donde los agentes deben estar preparados para situaciones imprevistas. El fracontirador, al ser abordado por el menor y sus cómplices, se defendió con una acción que, aunque int

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