El departamento de Río Chico, en la provincia de Tucumán, enfrentó una situación crítica este martes 10 de marzo de 2026, cuando una afluencia notable de agua en el área baja de El Mollar obligó a la evacuación de casi 30 familias. Según informes preliminares de las autoridades locales, el agua se desplazó hacia las viviendas, generando un riesgo inminente para la seguridad de los habitantes. En respuesta a la emergencia, las autoridades de la Comuna de Santa Ana montaron una carpa en la Ruta 38 para brindar asistencia inmediata a los vecinos afectados.
El evento ocurrió en el barrio de El Mollar, perteneciente a la comuna de Santa Ana en la zona del Río Chico. Este lugar, conocido por su clima climático particular y la proximidad al Río Chico, ha presentado vulnerabilidades ante fenómenos hidrológicos. La crecida, provocada por precipitaciones intensas en la región, ha tenido efectos significativos en la infraestructura urbana y en la vida diaria de los habitantes. Los habitantes de esta zona, que históricamente han tenido que adaptarse a cambios climáticos cada vez más frecuentes, se vieron obligados a buscar alternativas para mantener su seguridad y bienestar.
El director de Defensa Civil de Aguilares, Alberto Janin, explicó en entrevista a LV12 que la situación se ha vuelto crítica, con la necesidad de evacuar a las familias más afectadas. El proceso de evacuación involucró la coordinación entre la Comuna de Santa Ana, el departamento de Río Chico y el cuerpo de bomberos locales. El hecho de que el agua llegara hasta las viviendas de la parte baja del paraje evidencia la gravedad del fenómeno y la importancia de un plan de prevención adecuado.
La respuesta rápida de las autoridades a través de la instalación de una carpa en la Ruta 38 refleja la capacidad de la comuna para actuar en emergencias. Esta medida, aunque temporal, busca minimizar el impacto de la situación en los habitantes, quienes están esperando que la situación se estabilice. Los afectados, que se encuentran en la carpa, reciben apoyo en alimentos, agua potable y asistencia médica, según fuentes oficiales.
Esta situación no es única en el departamento. En los últimos meses, el gobierno provincial ha estado implementando medidas para mejorar la resiliencia ante eventos climáticos, incluyendo la construcción de presas y la creación de zonas de emergencia. Sin embargo, en zonas rurales como El Mollar, la infraestructura es más vulnerable a los cambios climáticos.
Analistas locales destacan que la crecida del Río Chico es un fenómeno periódico en la zona, pero su intensidad ha aumentado debido a factores climáticos relacionados a la variabilidad climática global. La falta de adecuado mantenimiento en las zonas naturales y en las estructuras de drenaje en áreas rurales ha agravado el problema. Los habitantes, en su mayoría, dependen de recursos locales y no tienen acceso a