Temblor hoy: Oaxaca y Guerrero reportan sismos de magnitud 4.0, enjambre sísmico activa alertas

El Servicio Sismológico Nacional registró una actividad sísmica intensa en México el martes 20 de enero de 2026, con múltiples sismos de baja a moderada magnitud concentrados en la costa del Pacífico, especialmente en los estados de Oaxaca y Guerrero. Según el reporte oficial, se identificaron 5.126 réplicas tras el sismo de magnitud 6.5 registrado el 2 de enero en San Marcos, Guerrero. El temblor más intenso de hoy fue de magnitud 5.0, localizado a 29 km al sureste de Crucecita, Oaxaca, a las 05:30 horas, con una profundidad de 20 km.

Este enjambre sísmico, caracterizado por sismos de magnitud entre 3.0 y 4.5, se distribuyó en varias regiones de México, incluyendo la zona de San Marcos y Petatlán (Guerrero), así como áreas en Michoacán, Chiapas, Colima y Baja California Sur. Los movimientos telúricos se concentraron en zonas con profundidades variables: desde superficiales (aproximadamente 1.4 km) hasta más profundos (más de 70 km en algunos casos).

Es importante destacar que la mayoría de los sismos registrados hoy no causaron daños materiales significativos. Sin embargo, el fenómeno ha activado alertas en la región de Oaxaca, donde se recomienda a las autoridades locales seguir protocolos de emergencia ante movimientos telúricos recurrentes. El enjambre sísmico se debe a la actividad de la corteza terrestre en zonas con fallas geológicas activas, como las que se observan en la costa del Pacífico, región conocida por su alta frecuencia de eventos sísmicos.

El análisis del Servicio Sismológico Nacional indica que los sismos de hoy son parte de un patrón de actividad sísmica habitual en la zona del Pacífico, donde la corteza terrestre se mueve constantemente. Aunque la magnitud 6.5 registrada el 2 de enero en San Marcos, Guerrero, tuvo una profundidad de 10 km, el enjambre actual de 20 de enero refleja un aumento en la actividad sísmica en áreas previamente estables. Los expertos alertan sobre la necesidad de monitorear continuamente la situación, ya que los sismos de magnitud 4.0 y mayores pueden indicar una mayor probabilidad de eventos más intensos en el futuro.

En el contexto nacional, el fenómeno sísmico en México se debe a la interacción de placas tectónicas, en particular la placa de Cocos y la placa del Caribe, que generan movimientos constantes en la zona costera del Pacífico. Este tipo de actividad es frecuente en regiones como Oaxaca y Guerrero, donde la presión entre las placas provoca el desplazamiento de la corteza terrestre, generando sismos recurrentes.

Los expertos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) y otros organismos internacionales destacan la importancia de la prevención y la preparación ante eventos sísmicos. En la región de Oaxaca, donde se han registrado múltiples sismos en los últimos días, se recomienda a las autoridades locales implementar medidas de protección para evitar riesgos en áreas vulnerables, como zonas residenciales y áreas agrícolas.

El enjambre sísmico de hoy no representa un evento inusual, sino parte de la actividad natural que ocurre en la zona del Pacífico. Sin embargo, su intensidad y frecuencia pueden indicar un aumento en la actividad sísmica en el futuro. Los responsables de la vigilancia sísmica en México están evaluando la situación para determinar si se requiere una respuesta más activa, especialmente en áreas donde se han registrado múltiples eventos en corto plazo.

Para las personas en la zona afectada, es crucial estar informadas sobre los protocolos de seguridad ante un terremoto, como la acción de buscar refugio a un lugar seguro, evitar objetos que puedan volar, y no salir corriendo. Estos pasos pueden ayudar a minimizar los riesgos en caso de un evento más intenso.

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