Pronóstico climático del SMN: neutralidad y variabilidad marcan el inicio del otoño

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha actualizado las perspectivas climáticas para el trimestre febrero-marzo-abril de 2026, consolidando un escenario dominado por la neutralidad del Océano Pacífico. Este fenómeno indica un otoño de contrastes extremos, con temperaturas persistente en zonas cálidas y un patrón de lluvias que agravaría la sequía en áreas críticas. Según los datos más recientes, el otoño no presentará una transición suave, sino una mezcla de condiciones climáticas variables.

La neutralidad del Océano Pacífico, caracterizada por la ausencia de un fuerte enfriamiento o calentamiento, está generando una situación en la que las temperaturas en el centro del país mantienen niveles elevados. En particular, el norte del país recibirá precipitaciones superiores al promedio, mientras que el centro y el sur experimentarán un aumento moderado en las temperaturas. Este patrón es crítico para las actividades agrícolas, especialmente en la Región Pampeana, donde la falta de lluvias podría afectar las cosechas de trigo y maíz.

El SMN destaca que el fenómeno ENOS (El Niño Oscilación de Nino) no alcanzó intensidad en el periodo analizado, lo que sugiere una estabilidad climática en la región. Sin embargo, la variabilidad en las condiciones de temperatura y precipitación significa que las regiones pueden enfrentar cambios drásticos en un corto plazo. Por ejemplo, en la zona núcleo, se esperan temperaturas que no superen los 25 grados centígrados durante el mes de febrero, mientras que en el norte se prevé un aumento del 20% en la cantidad de lluvias.

Estos resultados tienen implicaciones directas para el sector agropecuario. En zonas con alta dependencia de la lluvia, como el norte y el centro, la falta de precipitaciones podría reducir la producción de cultivos críticos. Por otro lado, el aumento en las temperaturas en el sur podría afectar la calidad de los productos agrícolas, como el vino y el fruto seco.

Es importante destacar que el SMN advierte sobre la necesidad de preparación para un otoño con condiciones variables. Los agricultores deben ajustar sus planes de siembra y manejo de recursos hídricos. Además, la falta de lluvias en el norte podría llevar a una mayor dependencia de sistemas de irrigación, lo que aumenta los costos operativos.

El análisis del SMN indica que este patrón de neutralidad y variabilidad es diferente a otros años anteriores. En el pasado, el otoño en Argentina suele presentar un aumento gradual en las temperaturas y una reducción en las precipitaciones, pero este año se espera una mezcla de condiciones que podrían ser más extremas. El SMN recomienda a los agricultores y a las autoridades locales prepararse para posibles cambios abruptos en las condiciones climáticas.

En conclusión, el pronóstico del SMN para el trimestre febrero-marzo-abril de 2026 sugiere un otoño con contrastes extremos: calor

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