Verónica Llinás: "Llevé la forma corporal a una cosa masculina" en la segunda temporada de "En el barro"

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Verónica Llinás, reconocida por su trabajo en la serie En el barro (Netflix), ha destacado cómo ha transformado su enfoque en la representación corporal para adaptarse a un personaje con rasgos masculinos. La actriz, conocida anteriormente por su rol en Gambas al Ajillo, interpreta ahora a "La Gringa" Casares, una villana despiadada que lidera una de las bandas más peligrosas en el penal femenino La Quebrada.

La segunda temporada de En el barro, estrenada recientemente en Netflix, se centra en la dinámica del sistema penitenciario y la lucha entre grupos dentro de la institución. La Gringa representa un desafío para la actriz, ya que debe capturar la crudeza y la violencia de un personaje que, en términos corporales, se aleja de su experiencia previa en el ámbito femenino.

Según su propio comentario, Llinás ha logrado "llevar la forma corporal a una cosa masculina", un proceso que requirió una intensa adaptación física y mental. El proceso incluye entrenamientos específicos para desarrollar fuerza y resistencia, así como una transformación en la forma de hablar y actuar, para que el personaje parezca auténtico en el contexto carcelario.

La serie, que está siendo visto como una de las producciones más relevantes en el género dramático actual, ha generado interés por su enfoque en temas sociales como la violencia en los centros penitenciarios, la desigualdad de género y la resistencia de las mujeres en contextos marginados. En la segunda temporada, se explora cómo las mujeres en el sistema penal enfrentan presiones políticas, económicas y sociales, a menudo en un entorno donde las normas tradicionales son cuestionadas.

El éxito de En el barro en el ámbito latinoamericano y su estreno en Netflix demuestran su capacidad para abordar temas complejos con una narrativa poderosa y una representación realista de las experiencias de las mujeres en situación de vulnerabilidad.

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